Robo total del automotor: qué hacer si la aseguradora no paga o demora la indemnización

Robo total del automotor: qué hacer si la aseguradora no paga o demora la indemnización

Sufrir el robo total de un vehículo constituye una de las situaciones más angustiantes para cualquier asegurado. A la pérdida material se suma, en muchos casos, un conflicto inesperado con la propia aseguradora: demoras injustificadas, pedidos reiterados de documentación, respuestas ambiguas o directamente el silencio frente al reclamo de indemnización.

Lejos de ser episodios aislados, estos conflictos se repiten con frecuencia en la práctica cotidiana del derecho de seguros en Argentina. Conocer cuáles son los derechos del asegurado y cuáles son las obligaciones legales de la compañía resulta fundamental para evitar perjuicios económicos y jurídicos innecesarios.

En muchos casos, el robo total del vehículo da lugar a conflictos con la aseguradora que requieren un análisis jurídico integral del reclamo.

El robo total como siniestro cubierto

En términos generales, el robo total del automotor constituye un siniestro típicamente cubierto por las pólizas de seguro automotor que incluyen cobertura contra robo o hurto. La cobertura, naturalmente, se encuentra sujeta a las condiciones generales y particulares de la póliza, pero la regla es clara: verificado el robo total y cumplidas las cargas contractuales básicas, la aseguradora debe indemnizar.

El problema no suele estar en la existencia formal de la cobertura, sino en la forma en que la aseguradora gestiona el siniestro una vez denunciado.

Las cargas del asegurado y sus límites

El asegurado tiene obligaciones que debe cumplir: denunciar el siniestro en tiempo, aportar la documentación razonablemente requerida y colaborar con la investigación del hecho. Sin embargo, estas cargas no son ilimitadas ni pueden convertirse en un mecanismo de dilación.

En la práctica, es frecuente que las compañías soliciten documentación de manera fragmentada o sucesiva, extendiendo artificialmente los plazos. Desde el punto de vista jurídico, estas conductas deben analizarse a la luz del principio de buena fe contractual, consagrado tanto en la Ley de Seguros N.º 17.418 como en el Código Civil y Comercial de la Nación.

El deber de la aseguradora de expedirse en plazo

Uno de los aspectos más relevantes —y menos conocidos por los asegurados— es que la aseguradora tiene el deber legal de expedirse sobre el derecho del asegurado. No se trata de una facultad discrecional, sino de una obligación jurídica concreta.

La falta de respuesta, la demora injustificada o el silencio prolongado no son neutros. En determinados supuestos, pueden generar consecuencias jurídicas relevantes para la compañía, incluyendo la consolidación del derecho del asegurado a percibir la indemnización.

El silencio de la aseguradora y sus consecuencias

Cuando la aseguradora guarda silencio frente al reclamo por robo total del vehículo, ese comportamiento puede interpretarse —según las circunstancias del caso— como un incumplimiento contractual. En la práctica profesional, el silencio suele ser una estrategia de desgaste, orientada a desincentivar el reclamo o forzar al asegurado a aceptar condiciones desfavorables.

Desde el punto de vista jurídico, el silencio no puede utilizarse para vaciar de contenido la cobertura contratada. Por el contrario, habilita al asegurado a adoptar distintas vías de reclamo, administrativas o judiciales, según el caso.

Ofertas indemnizatorias insuficientes o irrazonables

Otra práctica habitual consiste en formular ofrecimientos indemnizatorios muy por debajo del valor real del vehículo, amparándose en interpretaciones restrictivas de la póliza o en valuaciones discutibles. Estas ofertas no siempre se ajustan a derecho y deben ser analizadas con detenimiento.

Aceptar una indemnización insuficiente puede implicar renunciar de hecho a derechos que luego resultan difíciles de recuperar. Por ello, resulta clave contar con un asesoramiento legal adecuado antes de tomar decisiones definitivas.

La importancia de actuar a tiempo

En materia de seguros, los plazos legales y contractuales tienen una importancia decisiva. El transcurso del tiempo sin adoptar medidas puede debilitar la posición del asegurado y consolidar situaciones desfavorables.

Una intervención temprana permite:

  • Analizar la legalidad de la conducta de la aseguradora.
  • Determinar si los plazos se encuentran vencidos.
  • Diseñar una estrategia de reclamo adecuada.
  • Evitar errores que luego resultan irreversibles.

Asesoramiento legal especializado en casos de robo total

El derecho de seguros es una rama altamente técnica, atravesada por normativa específica, práctica de mercado y jurisprudencia. No todos los conflictos se resuelven de la misma manera ni admiten soluciones estandarizadas.

La experiencia profesional en el trato cotidiano con aseguradoras —conociendo su operatoria interna, sus criterios de liquidación y sus estrategias defensivas— resulta un diferencial decisivo al momento de encarar un reclamo por robo total del automotor.

Ante una demora injustificada, un silencio prolongado o una oferta indemnizatoria irrazonable, una consulta jurídica adecuada puede marcar la diferencia entre resignar derechos o obtener la indemnización que corresponde.